La ofensiva de Alfa Romeo para elevar sus ventas y regresar al mercado estadunidense comienza con este vehículo, un sedán que es capaz de desarrollar 505 caballos de fuerza y alcanzar los 100 km/h en 3.5 segundos.

 

La marca italiana utilizó uno de sus nombres legendarios más conocidos, evocando así la deportividad de la marca a mediados del siglo pasado, donde era la reina de las pistas.