Los autos de Adolfo Hitler

POR: Alfredo Guzmán el Mié, 30 de Enero de 2013, 07:18 pm
Alfredo Guzmán

Alfredo Guzmán | Colaborador

Apasionado de las cosas curiosas, la historia y los personajes que existen detrás de un automóvil. Licenciado en Comunicación y Periodismo por la UNAM. Amante de los viajes inesperados en fin de semana, el café y el chocolate amargo. 

Si bien Adolfo Hitler no solo es asociado con la Segunda Guerra Mundial y el holocausto, también realizó contribuciones a la historia del automóvil, desde obligar a una de ellas a desarrollar el auto más rápido durante su mandato, hasta ser uno de los pioneros en el desarrollo del denominado auto del pueblo.

 

Intento fallido

Cuentan publicaciones de la vida y obra de Adolfo Hitler, que antes de ser el máximo canciller de Alemania, durante su estancia en la cárcel sentía especial debilidad y gusto por los autos Mercedes-Benz.

 

Esta historia se dio a conocer al revelar una carta que el propio Hitler firmó desde prisión para el dueño del fabricante alemán, con el fin de hacerle saber de sus intenciones de compra uno de sus autos, un Benz 11/40, berlina de la época que se movía con un motor de 2.8 litros y 40 caballos de fuerza.

 

Nunca se conoció si su deseo se hizo realidad,  pero quizás por esa frustración en aquellos tiempos difíciles, ayudó a que ya siendo Führer tuviera la pasión por los automóviles.

 

Aportación de velocidad

 

Considerado como uno de los deportivos más veloces de aquella época, el bólido llamado D-Type fue  creado en 1939 por Auto Union, una filial de Audi y construido a petición del dictador, como una muestra de su poderío y superioridad.

 

El D-Type alcanzaba los 297 km/h y sólo se fabricaron 18 unidades hasta que estalló la Segunda Guerra Mundial y el gobierno alemán enfocó sus esfuerzos en armamento, dejando a un lado este proyecto.

 

Durante el conflicto mundial y con el pasó del tiempo cada unidad fue desapareciendo, sin embargo el año pasado apareció una unidad sobreviviente a la guerra, la cual fue subastada en París por la cantidad de 15 millones de dólares.

 

Linaje alemán oficial

 

Probablemente el más conocido en materia de archivos y documentos, es el Mercedes-Benz 770K, un automóvil de lujo construido para altos funcionarios nazis, entre los que se contaba, obviamente Hitler y Hermann Göring, por la firma alemana desde 1930 hasta 1943.

 

El canciller alemán, poseía siete coches 770K, conocido como el Großer Mercedes (Mercedes grande), con un motor V8 de 7,7 litros que desarrollaba 150 caballos y medidas de 5.60 metros de largo y sus 1.86 de ancho con seis neumáticos, este coche que podía alcanzar una altura de dos metros era físicamente imponente.

 

En la actualidad la mayoría de los coches oficiales del jefe de Estado tienen un paradero desconocido, sólo se sabe que uno se encuentra en el Museo Canadiense de Guerra.

 

En un garaje privado de Alemania, se localizó un Mercedes Benz 770K con la matrícula: 1A148461, aspecto que le dio la autenticidad al automóvil, ya que existen fotos de Hitler usándolo en apariciones públicas, sin embargo, el año pasado fue comprado por un empresario de Múnich que pagó 10 millones de dólares.

 

El auto del pueblo

 

Pero para Hitler, el lujo y las excentricidades automotrices no siempre fueron individualistas, sino cuando asumió el poder uno de sus sueños era crear un automóvil accesible, eficaz, confiable y económico para cada familia alemana.

 

El vehículo que el mismo Hitler denominaba como "auto del pueblo" (Volkswagen en alemán), sería diseñado por Ferdinand Porsche, quien se entrevistó con el Führer en 1933. Sin embargo, debido a las exigencias, como alcanzar los 100 Km/h y tener un consumo no superior a los siete litros por cada 100 kilómetros, un espacio de cinco plazas y un costo inferior a los mil dólares, el pedido fue imposible de financiar. 

 

Fue hasta el 8 de marzo de 1934 con motivo del Salón del Automóvil en Berlín que se mencionó por primera vez en público la idea del auto popular, sin embargo, en octubre de ese año, se presentaron tres prototipos del modelo denominado VW3 bajo la supervisión de la Asociación de la Industria Automotriz y la Escuela Técnica de Stuttgart.

 

Ante intentos fallidos, prototipos automotrices y cambios de motor, el 17 de febrero de 1938 el modelo definitivo del Volkswagen fue presentado oficialmente con la presencia de Adolf Hitler, fue denominado KdF, en honor a la sigla de la organización nazi Kraft durch Freude (La fuerza a través de la alegría).

 

Su precio era de 990 dólares para satisfacer los requerimientos del líder, además de incorporar una caja de cuatro velocidades, suspensiones independientes en las cuatro ruedas y alcanzar una potencia de motor de 23.5 caballos de fuerza  a 3 mil revoluciones por minuto.  

 

Sin embargo, a mediados de 1939 con la planeación de una fabrica de Wolfsburg,  la ambición desmedida de los británicos y sus aliados fueron más fuertes, comenzó la Segunda Guerra Mundial; así, el pensamiento de engrandecimiento popular del Führer hacia su pueblo fue truncado. 

 

Aclaración:
El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista, mas no la ideología de atraccion360.com

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