¿Por qué tenemos la contingencia más grave en 17 años?

POR: Irving Gasca el Vie, 19 de Mayo de 2017, 01:00 pm
Irving Gasca

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Nací un 9 de abril de 1990. Hoy estoy en Atracción360. Sígueme @irvingasking

México vive hoy la contingencia más larga desde hace 17 años, tras cuatro días en Fase 1 y niveles que difícilmente bajan de 150 puntos en el Índice Metropolitano de Calidad del Aire.

 

Desde que se comenzó a registrar este índice, en el año 1991, la actual emergencia ambiental, solamente ha sido superada significativamente por una en 1998, cuando se alcanzaron 251 puntos con una duración de cinco días y en 1992, en donde se registraron 360 puntos y cuya duración fue 21 días.

 

Sin embargo, el aire que respiramos, dista mucho de ser el ideal.

 

De acuerdo con el comunicado de la Comisión Ambiental de la Megalópolis, las presencia de partículas contaminantes precursoras de ozono sumado a las condiciones desfavorables para su dispersión y la alta radiación solar, han generado este tipo de problemas.

 

Foto: Flickr

 

¿Cuáles son las causas de tan mala calidad del aire?

 

Aunque daría la impresión que han aumentado los niveles y que ahora se declaran más contingencias al año, lo cierto es que con los nuevos criterios para establecerlas, es más fácil que los protocolos se activen. Es decir, si fueran los mismos que antes, en 2015, hubiéramos registrado cerca de 7 u 8 contingencias en total.

 

El programa Hoy No Circula ha demostrado que no es una medida que solucione verdaderamente el problema. Existen muchos factores por los que la contaminación alcanza niveles preocupantes en la Ciudad de México. Uno de ellos, es el aumento significativo en el parque vehicular, pues la gente comúnmente adquiere un segundo auto, ya sea nuevo o usado, con el fin de circular todos los días.

 

Cabe mencionar que aunque muchos de los microbuses y camiones de la ciudad, son más contaminantes, si se relaciona con la cantidad de gente que transporta, es significativamente menor a las partículas producidas, en conjunto, por vehículos particulares y taxis.

 

La corrupción también juega un papel importante en la nula disminución de contaminantes. De acuerdo con el estudio Enviromental Regulations and Corruption: Automobile Emissions in México City, hasta 9.6% de los dueños de autos viejos, pagan por acreditar la verificación vehicular. Además, esto sucede en 70% de los verificentros.

 

En 2016 se registraron 900.000 hospitalizaciones por enfermedades relacionadas con la contaminación en el Valle de México 

 

Si se trata de buscar culpables, no es tan sencillo. Es cierto que el parque vehicular (ahora en aumento) es un factor importante, pero fuentes de contaminación como la industria, solventes, pinturas en aerosol o hidrocarburos no quemados, son los principales emisores de compuestos orgánicos volátiles.

 

Foto: Especial

 

Entonces, aplicar Hoy no Circula en realidad reduce poco la producción de estos compuestos (solo se reduce 35% de nitrógeno y 13% de compuestos orgánicos volátiles). Las medidas aplicadas por el gobierno tendrían que abarcar, en todo caso, estos lugares.

 

“Tienen la culpa los topes y el reglamento y las marchas y el Valle de México y…”

 

Aunque tiene cierta lógica esta afirmación, no es del todo cierta. Retirar topes comprometería la seguridad en las calles que, en todo caso, tendría que tener velocidades bajas.

 

Reducir las velocidades garantizaría seguridad para el entorno y no sería necesario poner topes. Esto además ayudaría a mantener una circulación constante, menor consumo y por lo tanto, emisiones.

 

En cuanto a las marchas, resulta que de acuerdo a un análisis de Ek Francisco Garfias, investigador de la Universidad de Stanford, los días que hubo marchas en la Ciudad de México, se registraron menores niveles de contaminación. Esto en parte, pudo deberse a que muchas personas cambian sus rutas y modos de transporte.

 

Aunque quisiéramos que la culpa nunca fuera nuestra y es muy fácil deslindarnos de cualquier responsabilidad, lo cierto es que el menor uso del auto, aunado con mejores políticas de transporte y mitigación de contaminantes industriales, garantizaría una significativa mejora en la calidad del aire.

 

Foto: Flickr 

 

Tecnologías en los autos (no eléctricos, que contaminan en igual o mayor medida que uno de gasolina) también han demostrado eficiencia y ayuda en la disminución de contaminantes.

 

Aún estamos en un momento donde podemos decidir. Hacerlo inteligentemente a la hora de trasladarnos o utilizar el auto, brindará resultados a corto plazo. Si eso no lo entendemos, pronto veremos medidas necesarias como gestión de estacionamiento, impuestos, cargos por congestión o derechos de circulación y eso es más difícil de aceptar para la ciudadanía. Porque al mexicano le pueden quitar lugares dignos para vivir, pero no le quiten su derecho a moverse (gratis) en auto porque entonces se desgarra.

 

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